miércoles, 14 de agosto de 2013

Mainliner



MAINLINER
MELLOW ONE (Charnel Music, 1996)
Asahito Nanjo: bajo, voz
Hajime Koizumi: batería
Makoto Kawabata: guitarra
Mainliner empezó en 1995 con Asahito Nanjo de High Rise y el líder de Acid Mothers Temple, Kawabata Makoto, para “explorar nuevas posibilidades” y crear “un tipo completamente nuevo de grupo psicodélico heavy.” El duo llamó al batería de free-jazz, Hajime Koizumi, para redondear el trío.
Mellow One es el primer álbum del trío, y el único con esta formación, ya que Koizumi fue sustituido por el batera de Ruins para el segundo álbum. Un álbum donde no encontrarás el pseudo jazz de andar por casa que puedes encontrar en muchas bandas noise, ni se pajean en la aceras del No New York. Al contrario, Mainliner siempre están manteniendo y sustentando una apisonadora de rock pesado.
Dando entrada al álbum nos encontramos con “Cockamanie,” tema de menos de dos minutos de atronadoras guitarras y una sección rítmica desbocada. Un aperitivo a lo que viene detrás, que es la tormenta sónica de 15 minutos titulada “Black Sky” donde la voz/gemidos de Haito aúllan por encima de los chillidos de la guitarra de Kawabata y la pesada y desbocada sección rítmica. Cuatro minutos después el trío se lanza a un free-rock donde no se salvan ni los muebles. De repente todo se apaga y entramos otra vez la bulimia de la primera parte. Pero esto no dura mucho, ya que la banda vuelve a despegar pero con más furia si cabe. Cuando todo ello acaba te quedas como cuando ves dinamitar un edificio, espectacular, pero con un vacío. Musicalmente imagina al “Sister Ray” pero con una potencia multiplicada por diez.
El tema que cierra es “M”. Un tema de 18 minutos y pico que empieza con un sólo de batería. Cuando acaba al minuto y algo, la guitarra se marca un riff heavy y al bacanal sonoro vuelve a apoderarnos. La estructura es parecida a la canción anterior pero más lenta y pesada, quizás con más control. En los free rock la guitarra de Kawabata se convierte en una barra libre de wah wah y distorsión, donde el volumen esta demasiado alto haciendo que los altavoces retumben de dolor. Una locura que lo mismo mete en el mismo saco a Blue Cheer, Sir Lord Baltimore, o krautrock.
Mellow One es todo menos meloso. Un álbum donde la distorsión se vuelve el cuarto miembro de la banda. Donde los cánticos de Nanjo son casi existentes, son sombras sin un objeto, reverberaciones con poco contenido. Un álbum que no solo muestra el amor de estos japos por el volumen sino por todo los excesos musicales que el rock duro tenia que ofrecer.

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